el cónclave de las sombras II

Pero, justo antes de cruzar el umbral, el gran espejo del vestíbulo decidió mostrar su verdadera cara. Me quedé inmóvil junto a la puerta, conteniendo el aliento. Mientras Eliza salía al aire nocturno de la mano de Arthur, su reflejo en el cristal no la siguió. En su lugar, una figura vestida de blanco, demacrada y con ojos vacíos —la que reconocí como la esencia de Isabella Blackwood por su marca espectral— permaneció anclada dentro del cristal. Isabella los observaba en silencio como si cada gesto de amor fuera un clavo más en su propio ataúd de cristal. Sus ojos muertos seguían el rastro de la mano de Arthur sobre el hombro de Eliza, mientras una sonrisa siniestra se dibujaba en su rostro pálido antes de desvanecerse en el fondo oscuro.

A través de la silueta de Isabella, vi retazos del mundo de los vivos que clamaba por el regreso de la joven restauradora; visiones fugaces de su estudio vacío y de una vida mortal que ahora parecía una sombra pálida comparada con su reinado actual. Mis sospechas se tornaron en una certeza gélida: Arthur y Eliza no solo estaban de visita. Al otro lado del espejo, en ese mundo mortal del que ella procedía, se estaba tejiendo una red de influencias y captación de almas por parte de mujeres poderosas ancladas a secretos olvidados, utilizando la belleza del arte para arrastrar a otros hacia su cautiverio eterno. Eliza ya no era la víctima; era la cómplice que preparaba el terreno para que la oscuridad de los Blackwood se extendiese más allá del marco.

Los Blackwood se marcharon, pero en la Mansión Somnerville, el espejo guardó ese último rastro de su visita como una promesa de que, en el arte, nada se pierde nunca del todo, y que los planes que fraguan en la vigilia pronto darán sus frutos aquí, en el reino de las sombras. Y Julian sintió que era el momento de buscar a su propia Eliza en la figura de Isolde Merivane.

es momento de decidir

Bram ha guardado un último secreto en el laboratorio de esencias. Para conocer lo que sucedió en Somnervile antes de la llegada de Isolde, debes demostrar que has estado atento a los susurros de la mansión.

 ¿Quién es la mujer que se refleja en el espejo?

ESCUCHA A TU INTUICIÓN

Y recuerda, nada es lo que parece tras estos muros.

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