Existe un error común en la literatura actual: confundir el romance con el Romanticismo. Mientras que el primero busca el consuelo y el final feliz, el segundo —especialmente en su vertiente gótica— busca la sublimidad a través del abismo.
En mis novelas no escribo sobre amores de porcelana; escribo sobre almas que se reconocen en la oscuridad. Para entenderlo, debemos viajar en el tiempo. ¿Preparada?
🖤 Romance vs. Romanticismo: La diferencia entre el "Corazón" y el "Alma"
Para el lector común, el romance es una estructura de cortejo. Para nosotras, las "iniciadas", el Romanticismo es una rebelión. No nació para hablarnos de felicidad, sino de la lucha del individuo contra lo infinito.
Es el sentimiento de lo "Sublime": esa mezcla de terror y belleza que sientes ante una tormenta o al entrar en una galería llena de cuadros que parecen observarte. Es un amor que no busca compañía, sino comunión absoluta, incluso más allá de la muerte.
Pero este sentimiento necesita un escenario. El gótico no existe en el vacío; se alimenta de la arquitectura y de las normas que intenta romper. No es lo mismo el terror en un páramo salvaje que el misterio tras las cortinas de terciopelo de una ciudad industrial.
🌑 El mapa de nuestras sombras: ¿Regencia o Era Victoriana?
A veces la bruma del tiempo nos confunde, especialmente con las nuevas adaptaciones de los clásicos. Para situarnos, debemos conocer los hitos que cambiaron el "decorado" de nuestras pesadillas:
- 1837 - El ascenso de Victoria: Marca el inicio de una era de moral rígida, luto riguroso y protocolos que alimentaron el lado más reprimido del gótico.
- 1840 - El ferrocarril: El gótico viaja de los castillos lejanos a las estaciones de tren, trayendo la ansiedad urbana.
- 1851 - La Gran Exposición: El clímax científico que despertó, por contraste, la obsesión victoriana por el espiritismo y el más allá.
- 1888 - Jack el Destripador: La oscuridad deja de ser un fantasma para convertirse en un monstruo real bajo el gas de las farolas de Londres.
[!TIP] El caso de las Brontë: Emily Brontë escribió en época victoriana, pero Cumbres Borrascosas se ambienta a finales del XVIII. Es el Romanticismo más puro: salvaje, pre-industrial y sin las restricciones sociales que llegarían después. Esto lo explica de maravilla mi querida Laura en este post que os recomiendo:
⏳ Resumen para "Iniciadas"
- Finales del XVIII (Gótico Clásico / Romanticismo): El escenario de Cumbres Borrascosas. Olvida los protocolos rígidos. Aquí manda la naturaleza salvaje, los páramos azotados por el viento y las pasiones primarias. Es el triunfo de la tierra y la tormenta.
Regencia (1811 – 1820): El puente de elegancia. Se llama así porque el futuro rey Jorge IV actuó como "regente" debido a la enfermedad de su padre. Es la época de Jane Austen.
- ¿Cómo reconocerlo? Es una estética más limpia, de vestidos de "corte imperio" (ajustados bajo el pecho) y una elegancia campestre. El gótico aquí es más sutil, casi siempre ligado a castillos en ruinas y fantasmas que se esconden tras una fachada de refinamiento. Es el último respiro de aire fresco antes de que lleguen las fábricas.
Era Victoriana (1837 – 1901): Aquí es donde el misterio se vuelve asfixiante y el luto se convierte en un arte.
- ¿Cómo reconocerlo? Hay luto riguroso, farolas de gas, ferrocarriles atravesando la niebla y una obsesión casi enfermiza por el espiritismo. Es el mundo de Drácula y el escenario donde cobran vida mis Musas y los Blackwood. Es el triunfo del secreto y la represión.
En definitiva: Si hay naturaleza indomable, es Romanticismo. Si hay salones elegantes y vestidos sencillos, es Regencia. Si hay tecnología industrial, luto y un protocolo que te impide respirar, estás en la Era Victoriana.
🏰 Los pilares de nuestro universo
Estas tres obras definen cómo el espacio influye en el alma y marcan el camino:
- "Cumbres Borrascosas" (Romanticismo de espacios abiertos): Heathcliff y Catherine no son pareja; son una misma sustancia espiritual. Es el amor como fuerza de la naturaleza.
- "Jane Eyre" (Hacia el Gótico Victoriano de espacios cerrados): El misterio se encierra entre cuatro paredes. El amor nace de reconocer las heridas del otro en una mansión que respira secretos (Gótico Doméstico).
- "Drácula" (Gótico Victoriano tardío y urbano): El deseo prohibido bajo la lámpara de gas. El romanticismo se vuelve carnal, eterno y transgresor en la gran ciudad.
🥀 ¿Por qué el Gótico ES una historia de amor?
A menudo me preguntan si mis historias son de miedo o de amor. Son ambas. No hay nada más aterrador que entregarse a alguien por completo. El amor gótico es diferente porque:
- No teme al dolor: Acepta que la melancolía es parte de la intensidad de estar vivo.
- Es eterno: La muerte es solo un velo. En La Galería de las Musas Olvidadas, los lazos no se rompen en la tumba.
- Reconoce la oscuridad: No intenta "arreglar" al otro; lo ama con sus monstruos y su decadencia.
Es una rebelión contra la mediocridad. Preferimos el abrazo de un fantasma que nos comprende, al de un vivo que nos ignora.
🕯️ Más allá del catorce: Un San Valentín para las que saben mirar
Hoy, mientras el mundo exterior recoge los restos de un San Valentín de escaparate y flores marchitas, nosotras nos quedamos aquí, en la penumbra que realmente nos pertenece. Porque celebrar el amor no es una fecha en el calendario; es el acto de valentía de reconocerte en una musa olvidada o en la mirada eléctrica de un lienzo de los Blackwood.
El Romanticismo gótico es la fe inquebrantable de que, tras el velo de lo cotidiano, existe un mundo vibrante, peligroso y hermoso esperando ser descubierto. Es la declaración de amor definitiva a tu propia alma: esa que no se conforma con lo evidente y que prefiere el susurro de un secreto al ruido de lo ordinario.
Ayer el mundo celebró el amor. Hoy, nosotras celebramos la eternidad de nuestras sombras.
Y tú, ahora que las luces se han apagado para el resto... ¿en cuál de estos mundos elegirías perderte conmigo? Cuéntamelo en los comentarios.

0 Comentarios
Tu opinión es importante ¡gracias por compartir!